Trabajar en Internet: el hombre orquesta
Hoy estaba viendo la película Seda de François Girard. En una escena le preguntan al protagonista (Michael Pitt) quién es, él responde “soy un comerciante”, pero le vuelven a preguntar quién es, añadiendo “eso es a qué se dedica, no quien es”.
Esta pequeña historia me sirve para plantear quiénes somos los que trabajamos en esto de Internet -empresarios al fin de al cabo-, y cuántas cosas diferentes hacemos cada día. Un médico sabe que tiene que mirar síntomas, evaluar y curar, ya sea recetando u operando. Un abogado se levanta cada mañana con la rutina de preparar una defensa, y exponerla en un juicio.
Un “internetero” que no tenga una gran empresa a sus pies debe ser un maestro estratega en marketing, SEO, programación, diseño, usabilidad, relaciones públicas, gestión del conocimiento, financiación y rentabilización, publicidad, sinergias, alianzas, etc sin contar obviamente con conocer al dedillo su temática y mercado. O al menos, saber dónde conseguir cada cosa.
Son tantas las materias que para hacerlo medianamente bien, en la mayoría de los casos se exige una cierta profesionalización de la actividad. Cuando se emprende un proyecto ambicioso en la Red suele ser incompatible con tener un empleo por cuenta ajena a jornada de ocho horas.
Y el problema, o al menos estímulo, es que la competencia en todos los sectores suele ser feroz. En cada campo siempre suelen existir uno o varios jugadores fuertes, con grandes recursos económicos, o al menos grandes habilidades para captar audiencia y objetivos. Luego, una legión de campechanos minoritarios al calor y envidia de los grandes tratando de emularles. Pero desgraciadamente sólo hay un líder y muchos soñadores.
Triunfar en esto de Internet exige horarios interminables de dedicación, esfuerzos por aprender -y aprender equivocándose-, ganas de innovar cada día para no quedarse atrás y sobre todo mucha visión de futuro. Porque lo que vale hoy, dentro de 3 meses es historia.
¿Quién es el profesional de Intenet?
¡Una verdad como un templo!
Pero no hablamos de a que se dedican….si no quienes son, jejeje.
Yo por lo menos lo tengo claro con mi persona, soy un filantropogo, un soñador y netamente un coleccionista de humo( lo digo por los .tel)
Me considero un profesional de las patas a la cresta.