Si molesto me lo dicen…

2009 septiembre 14
by David Fernández

A por el cliente!

Hoy, preparando el próximo proyecto de mi empresa estaba visitando Webs de posibles proveedores. Y no se trata de servicios baratos, nada más lejos.

Pues bien, de los cuatro principales del sector, con dos únicamente se puede contactar vía formulario. Uno de los cuales con error reiterado al enviar. El teléfono brilla por su ausencia en ambos casos. Reitero que se trata de empresas que mueven millones de euros al mes.

En la tercera empresa, llames cuando llames y el día que llames, el equipo de ventas está reunido. Para mí que no existen los vendedores en plantilla y llaman a una ETT cuando tienen a un cliente interesado.

La cuarta tenía teléfono directo y atendido, pero vaya, no tienen el producto que busco. Mi gozo en un pozo al estar un instante emocionado por mi éxito telefónico de contacto.

Por eso titulo esta entrada como la titulo, porque parece que algunas empresas no quieren vender y los clientes molestan por preguntar.

 No quiero olvidar a las empresas cuyo único contacto es un teléfono 902 (incluso las hay con tarifa de valor añadido 905). Comprendo que muchas personas en determinados servicios se cuelgan los de los amables (a veces) telefonistas como si se tratara de un psicólogo o el suplente de su vecina que salió a comprar, pero para contactar e interesarse por los productos de la empresa no hay que castigar al atrevido cliente -potencial cliente-.

Casi se me olvida: en uno de los dos formularios que con paciencia rellené, la primera pregunta era: “Estado civil” y tres casillas para elegir: SR. SRA. y SRTA.. Yo no podía marcar, porque si se trata de estado civil (y no como debería figurar “Tratamiento”), me faltaba el “Señorito”.

En serio, la usabilidad y la facilidad al cliente son asignaturas que se olvidan al diseñar un sitio. Sí sí, muy bonito todo, mucho flash, mucho colorín 2.0 -no falla el verde césped o el azul cielo- como se lleva ahora, pero muchas veces nos olvidamos de que hay un cliente al que enamorar. De verdad, este juego no consiste en hacer huir al cliente, más bien en convencerle para que nos quiera y confie en nosotros.

A mí esto fustigar a los visitantes de una Web me parece poco serio, aunque afortunadamente hay de todo en la viña de Internet.

2 Responses
  1. 2009 septiembre 15

    Es sorprendente. A menor escala (o se si es más o menos preocupante) a mi también me ha pasado con blogs a los que he escrito para preguntar como anunciarme.

    La mitad no responden (y eso que tienen su sección publicidad) y otros pueden estar 2 semanas.

    ¡Yo creía que los blogs tenían una comunicación fluida!

  2. 2009 septiembre 15
    David Fernández permalink

    En todos los sitios cuecen habas. La gente no quiere vender, todo el mundo es rico ;)

Comments are closed.