Por el interés te quiero Andrés

El mundo de Internet -nadie lo dudará- está lleno de alicientes: nos acerca todo el mundo al instante, nos pone al alcance productos y servicios que de otra forma serían inaccesibles, es un medio de comunicación fabuloso ya sea unilateral (información) o bilateral (relaciones y participación).
En el lado contrario, la Red posee su lado oscuro: spam, delitos, engaños, etc. Y existe una tendencia negativa que cada vez es más preocupante, al menos a mi me molesta especialmente. Y es el peligroso hecho de que la palabra amistad se suela utilizar con viles propósitos, más bien con egoístas intenciones.
La RAE define la amistad como “Afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato.”. Sin embargo Internet cambia este significado en muchos casos y lo asocia con “relación basada en el interés que no existiría si una de las partes no tiene algo que aportar a la otra”.
Las redes sociales por ejemplo, se convierten, además de vehículo para poder recuperar viejos contactos, en una manera de vender nuestro producto, ya sea económico, informativo o con el fin de fortalecer el puro ego.
Estas redes desvirtúan así, la palabra amigo. El verano pasado un “experto” me comentaba: “tú logras tener muchos amigos, comentas sus fotos, les felicitas en su cumpleaños, les ríes las gracias, y así cuando estén confiados, les logras vender lo que quieras”. Curiosa definición de la amistad.
Y yendo más allá de estas redes, se sigue con el mismo modelo en toda Internet. La participación en foros, el acercamiento vía mail, etc, se basa en el mero intercambio, o la propaganda comercial o personal. Es decir, eres mi amigo mientras me aportes algo, cuando ya no me sirvas no vengas a pedir nada.
Y lo triste es que hay un ejército de personas que realmente sí creen en la amistad, y en el respeto y admiración a la gente con conocimientos, que al final son utilizados para propios fines aprovechándose de su ingenuidad.
¿Dónde está la Red altruista de los primeros años?, ¡qué me la han cambiado!.
P.P.: Una buena amiga mía (de las de verdad) hubiera titulado este post: “Cómo te quiero tío Andrés”.
De toda la vida hay que saber diferenciar los tipos de amigos, la cuestión es que los “andreses” se han modernizado.
Cuando sólo unos pocos visionarios veían la red como negocio, el resto o eran altruistas o directamente no estaban
Amigos lo que se dice amigos se cuentan con los dedos de la mano.
En la red es facil encontrar gente que te cae simpática, otra que te gustaría conocer, incluso alguna que te gustaría “formalizar” una amistad (altamente dificil por dificultades geográficas) y puede que incluso gente que admiras por sus valores humanos, profesionales, intelectuales, entre otros.
Pero luego esta la otra cara de la moneda y son los de las “amistades” fingidas para abuso nuestro. Timadores, embaucadores y otra seríe de calaña del mismo tipo.
Yo por ejemplo a David no lo considero mi amigo, pues ni lo conozco, simplemente lo utilizo como medio para aprender las artes periodisticas y domaineras (mediantes engaños por supuesto), jejeje, solo espero para su disgusto que me pague con la misma moneda.
En serío, lo mejor de los “amigos” de internet es aprender de ellos y enseñar en la medida de nuestros conocimientos.
Tambien quiero reseñar que aunque el concepto de amistad es un tanto confuso en la red, tambien hay gente que desinteresadamente y en el anonimato ayudan a otros y se portan mejor que estos supuestos amigos.
Bueno, lo dejo ya que podría escribir un libro con esta trama y sus ramificaciones y ya me estoy aburriendo de aburriros, jajaja.
internet es un espejo de la vida real, llena de amigos utiles, amigos interesados, y unos pocos amigos de verdad. Ahora ya existe un nuevo tipo, los amigos online.
Creo que todos somos a veces amigos interesados, amigos utiles, y otras veces amigos de verdad. Hay que ser un tanto hipocrita para sobrevivir en esta jungla consumista y competitiva que es la vida real, y online ocurre mas de lo mismo.
En realidad, si nos ponemos exquisitos, la amistad, el cariño, e incluso el amor estan basados en algun tipo de interes, esto se observa desde la mas tierna infancia y reconocerlo juega un papel primordal en su destierro.
El tema se presta a un debate filosofico de fondo, mas, si nos ponemos generalistas, como bien apunta el hinduismo, “el deseo es el motor del mundo”.
Si bien es cierto que nos gusta disfrazar nuestras necesidades de nobles sentimientos, y que, incluso, cada tanto logramos destronar el egoismo en pos del altruismo, en ambitos como facebook, donde el ego se extrapola y la ilusion es reina indiscutida, quien va a disimular ?
Es mas, la compra y venta de “amigos” es solo otra actividad ! Hagan sus apuestas, ira a mas !
Dorian Gray 2.0, heraldos de vanidad.