No vayas a más conferencias

2009 agosto 18
by David Fernández

ConferenciasCualquier ponente que se digne y que aborde una conferencia, debe empezar por contar lo que significa crisis en chino. Sí sí, aquello de la oportunidad. Me imagino a un chino al que despiden de su empresa en la que cobraba 30 euros al mes, pero que al menos le daba para poder comer, explicando a su mujer, a sus hijos, a los padres y hermanos a los que mantiene, que no se preocupen y que han de alegrarse de la crisis familiar porque es una oportunidad.

La dialéctica es bonita, consiste en que el público se quede maravillado aunque digas lo que el asistente ya sabía cuando estaba desayunando esa mañana. ¿No te pasa en cada conferencia que vas?. Esperas con ansias que llegue el día para aprender, para descubrir aquello que va a cambiar tu vida o tu negocio. Pero en realidad, del evento sólo vas a recordar el desmayo del conferenciante (que desgraciadamente yo he tenido oportunidad de presenciar), su carraspera o la/el morena/o tan atractiva/o de tu lado.

¿Con Internet tienen razón de ser las conferencias, los congresos y las ponencias?. Sinceramente, creo que no, constituyen algo a extinguir, a abolir, incluso a prohibir.

Las conferencias son 1.0, es decir, alguien habla y los receptores escuchan (o se ponen a maldecir en silencio a su jefe por mandarles ahí). Como mucho, al final hay turno de preguntas. Unas preguntas que el ponente de turno contesta si sabe, y si no sabe, contesta lo que sabe aunque no tenga nada que ver con la cuestión (compruébalo en la próxima a la que acudas).

Y no quiero extenderme demasiado con la formación. El Plan Bolonia viene a parchear la Universidad actual. Seguimos en el 1.0. Las largas y modernas mesas de las aulas que hay en las actuales facultades, se pueden sustituir sin dificultar por un portátil conectado a la Red, el cansado discurso repetido año tras año por el profesor no llega a un buen PDF. Y ¿dónde quedaría esa cercanía, ese trato humano y esa transmisión de experiencias (de algún profesor suelto que la tenga claro)?. Pues eso que brilla por su ausencia ahora, se consigue mejor con foros, emails y teléfono. Ni que decir tiene que soy un defensor del elearning para los conocimientos que lo posibiliten, que no son todos (hay especialidades que o se practican o su teoría es tan útil como un libro sobre el arte del beso).

Pero sigamos con la conferenciacitis. Cada año se programan congresos, encuentros y jornadas. Al final los asistentes dicen: “no aprendo nada ni sirve para nada, pero lo importante es el networking”. Y tras 40 años de análisis concienzudo, con pizarras llenas de fórmulas, y superordenadores a mi servicio, he llegado a una conclusión: si lo importante son los contactos ¿por qué narices hace falta tragarse conferencias de gente que sabe menos que tú?. Pasemos directamente a la charla, o sea, al 2.0. Es decir, organicemos reuniones, con un dinamizador de grupos o sin él, con los clásicos corrillos con una cerveza en la mano y una patata frita en la otra (las servilletas son aparte).

Por eso los beers and blogs -con versión Twitter- tienen éxito. Porque nadie sienta cátedra (sólo si el grupo permite a alguien capacitado hacerlo, pero entonces será cátedra merecida), porque la conversación será fructífera y la oportunidad de escaparse más sencilla.

Si en Internet reivindicamos la participación y la conversación, ¿por qué nos sentamos inmóviles en una silla durante hora y media a escuchar con la boca tapada lo que casi siempre ya sabemos? . Curiosa hipocresía.

Internet=cultura ya!

2009 agosto 11
by David Fernández

CulturaNunca entendí ni entenderé el concepto estandarizado de cultura, es decir, por qué se considera cultura una novela -¿leer a la trilogía de Larsson es de cultos?-, o una película -¿visualizar una película de Almodovar es de cultos?-, o la música en general -¿son Lady GaGa, Falete o el Torito Guapo del Fary para cultos?-.

Desde hace poco los videojuegos también son cultura en España y en Alemania. Creo que estoy un poco desfasado y me he quedado en el concepto de que un producto cultural es un cuadro de Sorolla o de Dalí, la séptima sinfonía de Bethoven o “La ciencia de la lógica” de Hegel. También son cultura las matemáticas, la física y la astronomía. Pero Falete se mete por medio y me desorienta.

Esto de confundir peras con manzanas, o sea, ocio con arte, me parece excesivo. Quizás es un mero interés económico: etiquetar así a una rama de actividad es bueno para el PIB. Los videojuegos podrán ahora recibir subvenciones del Ministerio de turno. Zapatero podrá reunirse con los autores para que además de los actores también le apoyen en las elecciones y todos seamos “felices”. Y la gala de los premios anuales sea retransmitida por TVE (con el pago de derechos correspondientes) .

Y entonces, ¿por qué no es cultura el deporte?. Alonso, Gasol o Nadal, no me negará nadie que son artistas en lo suyo. Y yendo más allá, ¿por qué no es cultura un programa de la prensa rosa?. La Patiño debería ser subvencionada. Más arte que el visto por siete millones de espectadores, ni Goya en el Prado.

Pero a lo que voy, y yo no dejo de ser un interesado más: quiero que Internet sea cultura ya. Deseo que me subvencionen mi blog, porque es deficitario y hay que apoyar la cultura. Al fin de al cabo este blog lo lee más gente al año, que los espectadores de una película española del montón con el sello del Ministerio.

Si un videojuego en el que se matan soldados del Tercer Reich o de los Cien mil hijos de San Luis, ¿una página porno no tiene el mismo derecho a ser elevada a los altares?.

Pensándolo bien, que sea cultura el discurso elocuente de mi cajera del super -muy guapa ella-, los exabruptos de mi vecino o la colección completa de los telediarios llenos de sucesos de agosto. Mi viaje a Benidorm es cultura: ¡qué no tiene arte el señor de la panza de al lado luciendo su moreno Agromán!.

Qué no se me olvide: la siesta ha de ser cultura, y el arte de colgar a una llamada pesada para venderte el ADSL es un vals de Strauss.

Todo es cultura, Internet no puede ser menos…

Nosotros, el populacho

2009 agosto 7
by David Fernández

ProletariadoParafraseando el comienzo de la Constitución estadounidense de 1787 y añadiendo un término que según la RAE es despectivo pero que yo la empleo con gusto como sinónimo de sociedad o gente de a pie, me sirve de inspiración para reflexionar sobre el estrato de los que hacemos Internet, los que lo consumimos y los que lo financian, es decir, el capital.

En la economía tradicional marxiana se solía diferenciar el sistema económico en dos partes desiguales: fuerza y capital. Trasladándolo a Internet no queda claro quién es quién, es decir, la diferencia entre quién trabaja “la tierra” y los medios necesarios para trabajarla.

Porque en realidad esa macroeconomía se traslada de manera complicada al mundo de la Red. En realidad los emprendedores, aquellos que constituyen el tejido empresarial y que mueven Internet somos a la vez el proletariado y los empresarios.

Esto no deja de ser bueno: se pierde esa dicotomía que aleja a los mandados de los decisores, a los que trabajan de los que se llevan el mérito final.

Sí que es cierto que en Internet, como en el mal llamado mundo real -todos somos reales al fin de al cabo-, al final acabará todo como en la economía off-line, es decir, grandes grupos financieros y empresariales moverán el sistema, quedándonos a los demás la única posibilidad de alquilar la tienda de barrio de la esquina, es decir, la microespecializada- para poder subsistir. Ese futuro lo tengo claro, pero lo que no lo está tanto es quienes serán esas empresas y si serán algunos de los que abren sus “tiendas” ahora.

Por ahora, la masa emprendedora y voluntariosa es la que impera, la que levanta cada mañana la verja de su página y lucha por ingresar un céntimo de publicidad y otro de ventas por allá. En paralelo se van creando esos grandes monstruos que ya son realidad pero que por ahora no son tan intocables como pueda parecer.

Por eso se puede afirmar que el “populacho” tenemos el poder, y más en un sistema funcional en el que los grandes tienen que escuchar a los consumidores para no morir de olvido. Y si se suma que mientras nos dejan, aún podemos robar parte del mercado a los que se creen todopoderosos, aún podemos seguir respirando sin miedo a los látigos.

Por el interés te quiero Andrés

2009 julio 27
by David Fernández

Demonio

El mundo de Internet -nadie lo dudará- está lleno de alicientes: nos acerca todo el mundo al instante, nos pone al alcance productos y servicios que de otra forma serían inaccesibles, es un medio de comunicación fabuloso ya sea unilateral (información) o bilateral (relaciones y participación).

En el lado contrario,  la Red posee su lado oscuro: spam, delitos, engaños, etc. Y existe una tendencia negativa que cada vez es más preocupante, al menos a mi me molesta especialmente. Y es el peligroso hecho de que la palabra amistad se suela utilizar con viles propósitos, más bien con egoístas intenciones.

La RAE define la amistad como “Afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato.”. Sin embargo Internet cambia este significado en muchos casos y lo asocia con “relación basada en el interés que no existiría si una de las partes no tiene algo que aportar a la otra”.

Las redes sociales por ejemplo, se convierten, además de vehículo para poder recuperar viejos contactos, en una manera de vender nuestro producto, ya sea económico, informativo o con el fin de fortalecer el puro ego.

Estas redes desvirtúan así, la palabra amigo. El verano pasado un “experto” me comentaba: “tú logras tener muchos amigos, comentas sus fotos, les felicitas en su cumpleaños, les ríes las gracias, y así cuando estén confiados, les logras vender lo que quieras”. Curiosa definición de la amistad.

Y yendo más allá de estas redes, se sigue con el mismo modelo en toda Internet. La participación en foros, el acercamiento vía mail, etc, se basa en el mero intercambio, o la propaganda comercial o personal. Es decir, eres mi amigo mientras me aportes algo, cuando ya no me sirvas no vengas a pedir nada.

Y lo triste es que hay un ejército de personas que realmente sí creen en la amistad, y en el respeto y admiración a la gente con conocimientos, que al final son utilizados para propios fines aprovechándose de su ingenuidad.

¿Dónde está la Red altruista de los primeros años?, ¡qué me la han cambiado!. 

P.P.: Una buena amiga mía (de las de verdad) hubiera titulado este post: “Cómo te quiero tío Andrés”.

Un dominio, además de ser bueno, ha de parecerlo

2009 julio 22
by David Fernández

venta

Como la mujer del César, no basta con tener un dominio bueno o de los llamados Premium, si no que además hay que saber exponerlo y enseñarlo en los lugares adecuados para que adquiera el valor que se merece.

Es decir, un buen dominio a la venta no vale nada si no damos con los compradores adecuados. Porque como digo siempre, un dominio vale lo que alguien está dispuesto a pagar por él y no lo que nadie estime como tasación (aunque sí valga como orientación para saber por qué rango hay que moverse). Por cierto, para estas labores de orientación mi amiga Isabel Vázquez es el referente en el mercado hispano y por supuesto que es enteramente recomendable.

Por eso cuando se pone a la venta un dominio no hay que limitarse a mostrarlo en el escaparate o en la subasta de Sedo, o abrir un hilo de venta en foros como Demene. Es preciso “moverlo”, anunciarlo en los principales sitios del sector, contactar con posibles compradores potenciales y hacer ruido sin miramientos (sin caer en el spam obviamente).

A veces nos quejamos de la crisis del sector domaining, pero muchas ventas se frustran porque o bien no se ponen en el lugar adecuado a la venta (como ocurrió en el caso de viajes.com) o porque no se efectúa una adecuada labor de comunicación para que los posibles interesados se enteren.

En numerosas ocasiones nos enteramos de una venta a toro pasado y nos sorprendemos de la baja cantidad de compra, aludiendo a la suerte del comprador. Sí es suerte, pero también mala pericia del vendedor que hizo la operación como si quisiera que quedara en secreto.

El domaining no es comodidad, es una actividad incensante de relaciones públicas, networking, publicidad, contacto continúo y esfuerzo de ventas. Es inútil echar la culpa a Sedo como veo continuamente, el trabajo es del vendedor, y si es te falla, la venta fallará.

En consecuencia, cuando ponemos en venta un dominio debemos hacer una lista de los mejores lugares para promocionarlo, de los sectores económicos a los que interesaría y de las personas con nombre propio que estarían en disposición de adquirirlo.

Desde luego que el sillón es cómodo, pero no vende por si sólo.

Esos domainers soñadores…

2009 julio 9
by David Fernández

Domainers

Es curiosa esta profesión de domainer, o sea de especulador de dominios. Hago un inciso en que la palabra “especulador” no debería estar tan denostada socialmente como está, porque todos especulamos y la economía, además de en la producción, se basa en la especulación.

Y es curiosa porque sigue un efecto llamada casi simétrico y clónico: en los medios aparecen grandes ventas (ahora menos con la recesión), contando el clásico sueño americano de chico registra dominio por 9 dólares – chico vende ese dominio por un millón. Y muchos piensan: si él lo hizo, yo también puedo. Y aparecen grandes hordas de nuevas personas armadas con dominios de todas las clases y tamaños.

Pero la realidad es otra y no tan bonita como suelen contar los medios de comunicación. Quienes venden esos dominios por grandes cifras, o en su día tuvieron la visión de lo que Internet significaría algún día y por ende sus dominios diferenciadores, o se dedican a invertir algo más que esos 9 dólares y apuestan a lo grande por la compra para reventa.

Cada día me suelen llegar varios correos con portafolios de dominios de gente como yo digo “que ve mucho la tele”, y que registra algo así como maletaparaviajar.com y en plan “soy más listo que nadie”, lo ponen a la venta al día siguiente pero añadiendo varios ceros al precio de registro.

El despertar suele ser duro, las renovaciones cuestan su dinero y muchos de esos “grandes” nombres acaban no renovándose -una retirada a tiempo también es ganancia-.

A pesar de la crisis, se siguen vendiendo dominios, pero el mercado está muy alejado de lo que era hace 2 o 3 años. Ya no se valoran las combinaciones de dominios que pueden ser fácilmente cambiables (por ejemplo maletaparaviajar.com no dista mucho de maletadeviaje.com o de maletasyviajes.com).

Los dominios para que valgan algo más que cero euros, deben ser palabras genéricas, que representen un mercado poderoso, con capacidad de branding, y con suficiente unicidad que dificulte su sustitución. Lo mismo se puede decir para combinaciones de términos, pero en esta ocasión han de ser expresiones de uso común: venta de coches, reservas de mesa, televisores de plasma, etc, etc.

Pero los sueños, sueños son, y el tirar el dinero registrando dominios sustituibles y no unitarios, conduce a eso, a malgastar y no vender.

En esta época de crisis hay que afinar, y tener en cuenta que no se compra todo, sólo que tiene un valor añadido suficiente para un proyecto en Internet.

Antes de tirar el dinero responde a tres preguntas: ¿tú harías algo con ese dominio?, ¿es insustituible e inconfundible?, ¿es lo suficientemente recordable?.

Luego están los dominios fantasía, y el Naming, pero de eso hablaremos otro día.

El uso de la información en las crisis

2009 julio 2
by David Fernández

Zelaya

He podido seguir, no escondo que con preocupación, el golpe de estado en Honduras. Lo quiero tomar como ejemplo para valorar lo que significa y lo que es la información hoy en día. 

Más allá de criticar el golpe (criticable desde todos los ángulos porque la democracia no debe entender de violencias y sí de poner en manos de la justicia las posibles irregularidades de un Presidente), cuya razón se inclina automáticamente hacia el mandatario elegido por las urnas, en el momento que el nuevo gobierno de facto -curiosa manera de denominarlo- censura bajo armas a los medios de comunicación y anula cualquier vía de que los ciudadanos se puedan informar de lo que está pasando (cortes de electricidad, interrupción de acceso a Internet, eliminación de los canales extranjeros de su servicio de cable de TV, invadiendo las sedes de las televisiones nacionales para que no puedan contar los hechos, etc). En este caso los buenos no tan buenos como nos lo pintan y los malos son aún peores.

Los golpistas suelen manejar en todos los casos muy bien la “no información” para tener aislado al pueblo y dificultar acciones conjuntas de respuesta. La información siempre ha sido en estos casos la verdadera herramienta de éxito o crisis de los nuevos gobiernos violentos, incluso por encima de las armas. 

Sin embargo, desde fuera de Honduras ha sido un golpe de Estado en directo, con el relato permanente del destituido Zelaya, con las proclamas insostenibles de Micheletti al pueblo hondureño, las amenazas del ejército, las bravuconadas del anteriormente golpista Chavez de Venezuela, el aburriente discurso de Ortega de Nicaragua, etc, etc, todo en vivo como si se tratara de un partido de fútbol o un encuentro de boxeo. Por cierto, quiero felicitar al canal 100% Noticias del Canal 15 de Nicaragua por su amplia cobertura y su emisión por la Red. 

En estos momentos es cuando se descubre para que sirve Internet, además de para difundir hechos, es un vehículo para impedir la censura y el tapado de bocas, ya que los que quieren comunicarse, siempre encuentran maneras y vías para hacerlo. Y hoy en día, la Red facilita todo tipo de herramientas para saltarse el ninguneo mediático que suele emplear el mal poder, como en este caso, el que proviene del Gobierno de Micheletti. 

Es curioso observar que este nuevo gobierno que dice defender la democracia, está haciendo justo lo contrario: toques de queda sin respaldo legal, presión constante y acallamiento de voces de protesta, silencio a los medios, y asedio desde dentro para que “nadie se mueva”. Curiosa democracia de voz única. 

La información, la transparencia y la plena comunicación suelen ser los antivirus de estos cánceres de la sociedad. Desgraciadamente por aquellos lares, aunque los grandes profesionales y grupos mediáticos de calidad no faltan, se ven expuestos a un control político que les impide muchas veces contar ni la cuarta parte de lo que deberían como agentes del interés público que son. 

La guerra mediática sigue, esperemos que sólo sea ese tipo de guerra y que además acabe pronto.

Dominios y marcas

2009 julio 1
by David Fernández

Marcas-Dominios

Tener una marca, como sabemos, protege en triple sentido: primero, para identificarnos en el mercado, segundo para que otros no puedan utilizarla para ofrecer los mismos productos o servicios para los que fue otorgada, y tercero, con la finalidad de que otros no nos puedan reclamar que no tenemos derecho a utilizar un determinado nombre.

Un dominio, en cambio, ofrece identidad nominativa en Internet. La combinación de un determinado nombre y extensión es única y unitaria, por lo que diferencia un dominio de otro, aunque no de forma plena, porque siempre existen parecidos que pueden llevar a la confusión.

¿Hasta qué punto un dominio necesita una marca, y una marca necesita un dominio?. Pues la asociación es clara y sencilla: ambos deberían ser inseparables.

Un dominio identifica un proyecto personal, empresarial o de cualquier ámbito, pero no tiene por sí sólo una protección jurídica indiscutible. Está abierto a procesos, equivalentes a una expropiación: si un tercero, persona privada, o pública, demuestra tener más derechos sobre él en un arbitraje o en un contencioso jurídico, puede ser arrebatado.

En consecuencia, el instrumento para evitar que un tercero reclame un posible derecho sobre un dominio es la marca. Pero esta no se concede automáticamente, al contrario, hay que pasar una serie de trámites y validaciones.

El organismo público encargado en España del proceso es la Oficina Española de Patentes y Marcas, con sede en Madrid y con cuasi plena funcionalidad a través de Internet (en posesión de certificado digital), en la cual hay que iniciar el expediente de petición de marca –previo pago- y cumplir una serie de requisitos de fondo y de forma.

Si antes era posible registrar un nombre genérico con extensión, por ejemplo “paraguas.com”, esta obtención se ha hecho complicada, y es necesario acudir a marcas mixtas, es decir, nombre+logotipo que gozan de menos protección y garantías, y que exigen usar el logotipo de facto para poder tener un amparo mínimo. Cierto es que algunos funcionarios son más blandos en sus criterios para otorgar una marca, pero es complicado tener la suerte de que decidan ellos el caso.

¿Es recomendable pagar un sobreprecio acudiendo a un agente?. Al menos que no existan oposiciones o posterior denegación, en origen no hace falta ya que la OEPM facilita las peticiones. Siempre se puede acudir a estos agentes en caso de problemas posteriores.

Lo que sí es recomendable cuando emprendemos un proyecto serio, es contar con la marca correspondiente con exactitud al dominio. Es mejor no lamentarse con posterioridad.

Contenidos-servicios

2009 junio 26
by David Fernández

Contenido-servicio

El contenido es el rey, estamos ya saciados de escuchar la famosa frasecita. Pero es una verdad a medias: el contenido es lo más relevante de la Red pero junto al servicio, y el servicio junto al contenido. Ambos deben ser inseparables y no faltar en ningún site que se precie.

Alguien me dirá, si yo tengo un blog sobre mi afición a las plantas, ¿qué servicio voy a dar ahí?. Entiéndase el servicio de varias formas, en sitios comerciales el servicio es evidente, pero en sitios meramente informativos ha de entender como un valor añadido al usuario imprescindible.

Y como digo, ambos conceptos deben ir siempre de la mano. Me encuentro con muchos webmasters que comentan: en mi página sólo quiero que compren o que rellenen un formulario para enviarles publicidad. Pero si no hay un contenido que atraiga al usuario, ¿cómo lograrán captar su atención?.

Siempre me tira mi vena periodística y recomiendo a todo el mundo hasta el aburrimiento que desarrollen sus sitios con una parte “revista”, es decir, con artículos de interés y noticias de actualidad sobre la temática correspondiente.

Una web que contenga actualidad, que transmita el pulso del sector o temática, obliga al visitante a repetir la visita, y no únicamente cuando necesita el servicio o producto que se vende. Además, ayuda al posicionamiento mental de asociación. Es decir, si alimentamos la mente del usuario con información vital y crucial, tenemos un usuario agradecido que asociará de forma más sencilla el producto a nuestra página cuando lo necesite.

En la Red no funciona colocar una página y esperar a ver si una persona despistada nos visita, hay que empujar a los visitantes. Posteriormente, cuando conseguimos que entre, hay que convencerle para que vuelva, pero no sólo cuando nos necesita: debe volver con una frecuencia alta. Y para eso sirve el contenido, es decir, el cebo que le regalamos y le entregamos para que nos quiera.

Tener artículos de calidad no es tan complicado, sobre todo para un entusiasta del tema correspondiente a su propia página. Y si no, siempre queda la posibilidad de comprarlos o encargarlos. Pero dejar una página sólo con los productos o servicios, es desperdiciar la atención del visitante.

De eso se trata ésto: el que gana la atención, gana la partida.  Y para ganar, hay que dar antes.

Viva la creatividad

2009 junio 26
by David Fernández

Una de mis pasiones es la publicidad. Y me fascina cuando impera la creatividad al servicio del mensaje a transmitir. Si ya se mezcla el buen humor, podemos tener una obra maestra como este spot de la agencia Duval Guillaume para la salsa Tabasco de McIlhenny Company.