La prensa o agárrate como puedas

(Foto Cnet.com)
¿Salvará el Kindle DX a la prensa?, El País formula esta pregunta retórica (e interesada por su parte) que quizás no tenga contestación hasta que la prensa deje de ser prensa.
Este debate puede estar mal planteado, porque la pregunta real sería: ¿la prensa se convertirá en algo viable económicamente?.
Desde que Internet ha alcanzado un cierto ratio de penetración entre la población, los periódicos convencionales no han dejado de darse cabezazos sobre el asfalto, asistiendo a un cambio en el que dejan de ser los poderosos y únicos creados de opinión, y se ven sustituidos por Internet donde todo el mundo puede escribir, opinar y ser seguido.
Y lo peor no es eso, es que cuando esos grandes monstruos intentan meterse a competir, sí que son capaces de seguir liderando la noticia -aunque ya no tienen tanta fuerza como creadores de la opinión pública-, pero como su estructura financiera y logística para hacerlo es costosa, y no se acompaña de ingresos publicitarios, su futuro se ve ennegrecido.
Personalmente no veo un drama en que los grandes periódicos de toda la vida desaparezcan. En España han desaparecido muchos (a vuelapluma puedo recordar en los útimos 25 años: Sol, El Independiente, Pueblo, Ya, Diario 16 y alguno más) y no se ha hundido nada ni nadie. Otros siempre les han sustituido, haciendo mejor las cosas, llegando mejor al público y sabiendo darle lo que quiere. Lo mismo pasará ahora, pero en Internet.
No creo que el nuevo Kindle DX o dispositivos parecidos vengan a salvar nada si la prensa no se adapta, y cambia sus miras, bien decantándose por dejar al papel (que sigue siendo el mismo concepto de papel por mucho que la tecnología sea tinta electrónica) el rol del análisis, reflexión, opinión o la investigación en profundidad, o bien aprovechando esa tecnología para crear los periódicos renovables y personalizables, es decir, lo que ahora tenemos en Internet, pero en periódico de papel/ebook reader con los formatos y diseños propios de la prensa.
Creo que al final lo que imperará será el periódico de Internet portátil, con dispositivos como éste que hagan cómoda la lectura en cualquier lugar y conectados a la Red inalámbrica para su actualización continua. Pero la solución no viene de seguir sirviendo las noticias de ayer con tecnología de hoy, porque seguirán sin tener nada que hacer. O el periódico de papel ofrece otro contenido que el de Internet, o la lista de fallecidos crecerá a pasos agigantados.
No es una cuestión de si, sino de cuando. Aquellos medios vean esta inminente realidad habrán convertido una crisis en una oportunidad. Por ejemplo, Rupert Murdoch y el Wall Street Journal:
“…Lo que haremos con el Wall Street Journal es gastar 100$ millones en contratar a los mejores periodistas de economía del mundo. Doscientas personas, por poner una cifra. Luego invertiríamos más fondos en establecer y reforzar la imagen de marca de la cabecera a nivel mundial, como un periódico de primerísima linea, con columnistas estrella, periodistas y especialistas de primera categoría. Y entonces convertiríamos el diario en gratuito, tan sólo accesible por Internet. Nos ahorraremos dinero en impresión, papel y en distribución. ¿Cuánto cree que tardarían los anunciantes en acudir?…”