Internet como fuente informativa
Cabe preguntarse si Internet ha alcanzado ya su estado de mayoría de edad que le permita no depender de otros medios para crecer y crear opinión informativa entre sus usuarios.
Y las contestaciones pueden ir en varios sentidos. El poder de difusión de la Red es innegable, la propagación de un hecho noticioso a través de blogs, Twitter, redes sociales, y páginas convencionales se produce rápidamente.
Pero lo que planteo en este post es desde donde se producen esas noticias, esos virales -más que virales, hablemos de virus fácilmente contagiables-.
Por ejemplo, el último de los grandes hechos de la Red, la señora poco agraciada que canta como los ángeles: Susan Boyle. Es un acontecimiento que viene de fuera de la Red, alimentado por el poder de la televisión en sus vertientes económica y de difusión.
Incluso parece que algo que todo el mundo conoce en Internet, no es importante hasta que una televisión lo emite. Muchas acciones publicitarias se crean con el fin de que con tanta repetición en la Red, una medio clásico lo acabe referenciando y así conseguir la verdadera atención.
Se habla mucho de que el Presidente Obama alcanzó su victoria gracias a Internet. Como cuento de la Cenicienta está muy bien, incluso como valedor del sueño americano, pero analizando es menos bonito reconocer la debilidad del candidato republicano, o el deseo histórico de un cambio de timón que sólo el actual mandatario podía producir.
En España los políticos se acercan a la blogosfera, a las redes sociales, incluso a Twitter cuando hay elecciones. Pero entre citas electorales sus muros, blogs y páginas suelen taparse con cemento armado. E incluso cuando más lo utilizan, suele ser reclamo para que los telediarios y la prensa realice “inteligentes” reportajes sobre que candidato tiene más amigos o fans. Y es entonces, cuando los políticos consiguen minutos o páginas, el momento en el que dan por amortizado el tiempo empleado en la Red.
Insisto, Internet es el poder de propagación, pero las fuentes se suelen fabricar fuera. Desde los medios digitales que vuelcan las exclusivas del papel en sus versiones online, los vídeos y series de las cadenas de televisión, etc. Luego está lo que se produce desde y para Internet, que sí tiene difusión, pero siempre en cotos más privados y sesgados.
¿Llegará un momento en el que la Red tenga esa fuerza que actualmente tiene la televisión y la prensa, pero actuando desde dentro?. Estoy seguro de que sí, y no tardará. Las nuevas generaciones obvian cada vez más los demás medios y confían progresivamente en la Red, aunque aún les interese poco la política, la economía y la sociología…
Sin embargo, no es lo mismo consumir series y música online y compartir las fotos de sus salidas, que las noticias de toda la vida, en las que aún mandan los medios tradicionales. No es extrañar, son los que tienen los medios para producirlas, los que a la postre consiguen crear la opinión, y los que marcan qué es lo importante.
Hola David,
recientemente Umberto Eco estuvo en Madrid y entre las muchas reflexiones que hizo, considero especialmente acertadas estas dos:
1) Los diarios necesitan publicidad para las páginas. Crean noticias para sobrevivir. No están para librar grandes batallas. Ya no son los primeros en dar las noticias. La Prensa escrita debe profundizar en el examen de los acontecimientos. Por eso están matando a las revistas y los semanarios.
2) La nueva censura consiste en el exceso de información.