El iPad: la nueva caja tonta
Si Internet es la mayor revolución de la historia desde el fuego y la rueda, se debe al hecho de haber puesto la tecnología al servicio del hombre: de su comunicación y de su talento. Es precisamente esa oportunidad que nos da la Red de poder enseñar a los demás aquello que dominamos o nos ocupa nuestra pasión o nuestro ocio, o meramente nuestras opiniones y elecciones. Y eso se hace en forma de blog, de tweet o de comentario en una red social o en el blog de los demás.
La libertad, el escaparate de talentos, la colaboración, el sentimiento de pertenencia en comunidades, el descubrimiento, la innovación, la inmediatez, la comunicación, la propagación… son elementos que han hecho situarse a Internet en un mismo plano de habitualidad que pueda ocupar la televisión o el desayuno de cada día. Y todo esto en apenas quince años, diez siendo realistas. No se conoce de otra innovación que haya afectado tanto a la sociedad en tan corto periodo de tiempo.
Y he empezado por la libertad, por el escaparate de talentos y por la colaboración para explicar el boom de la Red por algo, porque son las tres claves para que disfrutemos de lo que hoy en día es.
Por desgracia, el pasatiempo de muchos -gobiernos, organismos, lobbies, empresas, etc- tratan de controlar la Red y contrarrestar la debida y normal neutralidad de la Red. Desde legislaciones, que buscando el interés de unos pocos -legítimos o no- dañan los de los demás, a empresas que se afanan en quitar poder al usuario porque según “la historia” son ellas las que deben mandar en el mercado y es inconcebible que un bloguero pueda cargarse una marca en una buena crítica.
Ahora Apple lanza el iPad que según los medios -que parece que tuvieran acciones en la empresa por la publicidad que le dan de forma gratuita- viene a ser la revolución. No creo que sea tanto para nada ni nadie. Quizás esos medios esperan trasladar su hermetismo y rigidez de la no interacción a Internet, es decir, un mero cambio de papel como pudiera ser el satinado de 100 gr sin que el usuario pueda decir ni pio: leer y callar.
El iPad posiblemente sea la expresión máxima del anti 2.0: formatos maquetados y cerrados, escaparates de contenidos sólo al alcance de los grandes medios, nula interactividad… es decir, el periódico/revista de toda la vida. Se suma la ausencia de teclado. Sí sí, no me llaméis antiguo, sé que lo tiene en forma virtual-táctil de pantalla, pero no es idóneo para que el usuario escriba lo que le parece en grandes cantidades industriales, más bien es un freno tecnológico eso de tener que escribir con dos dedos para no aporrear tres “teclas” a la vez.
En suma, es un aparatejo para ver lo que te ofrecen los demás, sobre todo las “empresas grandes como Dios manda” al estilo de la televisión. Un retroceso al poder del usuario, que sí que seguirá eligiendo, pero entre menores alternativas y, debido a esa amputación de la capacidad para participar, corre el peligro de que el usuario pase de la conquistada ambición de participación a la absoluta pasividad del menú impuesto. ¿Será el iPad la nueva caja tonta del siglo XXI?
No puedo estar más en desacuerdo contigo. ¿Llamas caja tonta a un gadget que te permite llevarte internet a cualquier parte y además te ofrece un sinfín de opciones? Muchos por fin podremos dejar el casa el portátil y cargar en el maletín con un ipad que no pesa nada y ocupa menos espacio aún. Además, nos sirve como lector de ebooks. Y sí, la pantalla es retroiluminada, pero nadie se queda ciego por leer una hora al día. Para mí el iPad es un invento cojonudo por parte de Apple. Otra cosa es que seas un anti-apple y en ese caso tu opinión, además de carecer de objetividad, también carecería de valor.
Gracias por participar en mi blog. Todo son opiniones, la tuya igual o más respetable que la mía
No, no soy anti-Apple. Como se dice cuando a alguien le acusan de racismo: “de hecho tengo productos de la manzanita”. A lo que me refiero es que está pensando para ser pasivo: sí que puedes elegir entre las opciones que te da Apple y entre todo Internet, hasta ahí podríamos llegar, pero estarás conmigo que no es el medio oportuno para estar escribiendo a todas horas como lo harías con tu portatil o PC. Más bien es para lo que está diseñado (y el lanzamiento inicial sin 3G lo confirma): un aparato casero para ver vídeos, periódicos y revistas.
Y yo me acabaré comprando uno, pero tendré muy claro que no va a sustituir mi portatil ni para ver vídeos…
El iPad, por definición, no es un sustituto del ordenador portátil puesto que depende de él (vía iTunes). Intentar catalogarlo en base a algo ya existente es un error puesto que representa el nacimiento de un nuevo target en el mercado. El 80% de la gente usa sus ordenadores para ojear páginas webs y poco más y el iPad está creado para esas labores. Se trata de un gadget con el que consumir contenidos y no con el que crearlos.
Y yo también me compraré otro y no para sustituir al portátil, sino para cubrir una necesidad que no alcanzo a cubrir con el móvil y que con el portátil, por tamaño y peso, es un coñazo.
Disculpas si en el anterior comentario parecí un poco agrio. Las prisas son malas consejeras. Un saludo.