A vueltas con las fusiones con las cadenas de televisión y la publicidad de TVE

2009 Diciembre 18
by David Fernández

TV

En estos días se están concretando las fusiones que ya anuncié en marzo. Lo que quiero abordar es lo que ya dejaba entrever por entonces: el resultado es una disminución de la pluralidad informativa.

 

El resultado es que habrá tres grupos de comunicación fuertes, el público, el de Mediaset (Telecinco) y el de Antena 3 (con La Sexta incluida). Cada uno controlará en torno a 8 canales. Se trata pues de una auténtica revolución en el reparto de la tarta televisiva, de paso, de la publicitaria.

 

En realidad estas fusiones estaban cantadas, sino en los nombres, sí en las necesidades. La publicidad no da para mantener tantas cadenas, y lo que es más importante, la relevancia e influencia de la televisión está cayendo de forma alarmante (para sus empresas claro).

 

Hablando de publicidad: a partir del 1 de enero, TVE no emitirá publicidad. Esta es una concesión del Gobierno a las privadas. Y ahora me meto en el terreno del marketing, y de la lógica. Las cadenas llevan pidiendo durante años la eliminación de esa publicidad, siempre pesé ¿por qué?, ¿para qué?.

 

¿No hay nadie avispado en las televisiones que distinga los eslóganes del pragmatismo?. Señores, si TVE se queda sin publi, los anunciantes no la van a traspasar a Telecinco. Estamos hablando de cubrir targets, de impactar suficientes veces para provocar una acción, la que busca el anunciante.

 

Para entendernos, si en mi trabajo, mi compañero de mesa un día no me habla, no aburro con las cosas que le diría a él enumerándoselas a mi panadera. Con la publicidad pasa lo mismo, si yo como anunciante no logro comunicarme con aquella persona que está viendo la serie “Cuéntame” por obligación divina no voy a pagar a Antena 3, porque quizás no me interese su audiencia, y si me interesa, mantengo la publicidad, no la incremento.

 

Puede pensarse que esa eliminación de la publicidad es buena, porque es un competidor menos, y un acercamiento al oligopolio de precios en el que estos son fijados por la oferta. Nada más lejos de la realidad: éste es un mercado en el que el anunciante tiene gran poder para fijar los precios, así que no se achantará fácilmente ante las exigencias de las cadenas privadas.

 

Por el contrario, si las cadenas querían menos competencia, sólo deberían haber apostado por exigir que los canales estatales no tuvieran audiencia, es más que desaparecieran. TVE va a seguir haciendo el mismo daño a las privadas, porque se trata de quién capta la atención. La publicidad se paga a tanto el kilo de atención de alta calidad, de público motivado. Si el anunciante no puede acceder a su público, se irá a Internet… mala suerte.

 

Las fusiones al fin de al cabo son una huida adelante para evitar lo inevitable, su pérdida de protagonismo, de influencia y de unipersonalidad como emisora de publicidad. Los mensajes publicitarios cada vez son menos efectivos, y la atención se dispersa hacia el camino a la Red. Mala suerte.

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